
A Ricardo Cerón
Un, dos, tres. Ahí va.
Aparece con su pantalón desgastado,
con sus historias de luchas y utopías
y sus conceptos de física, química y amor.
Un, dos, tres. Otra vez.
Permanece con su mala memoria,
con sus chocolates compartidos
y su destino lleno de causalidades.
Cuatro, cinco, seis. Ya casi.
Se aleja con su revolución pacífica,
con sus “hasta pronto” llenos de eternidad
y su promesa Nailme llena de música.
Cuatro, cinco, seis. Aquí termina.
Él continua caminando en el recuerdo
y yo para soportar la ausencia y el olvido
dejo una permanencia de noventa palabras.
Karol Rojas
1 comentarios:
Gracias, Gracias Karol eres increible. RC
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