
Carlos Monsalve
Sólo hizo falta un poco de aire para el poeta.
Los cielos de Nueva York se guardaron el viento.
El poeta se guardó los amores y los recuerdos.
Y yo entre mis pupilas me guardo sus letras.
El poeta trazó palabras llenas de aires,
de Buenos Aires y de melodías llenas de tangos,
los que olvidó bailar conmigo y que algún día me cantó.
Hasta hoy respiró el poeta, mi poeta y sus letras.
A Ricardo León Peña-Villa. El Poe
Karol Rojas
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